Historia
Historia del Colegio de Agentes de Aduanas y Representantes Aduaneros de Irun
Lo mismo que en Irun, en otros lugares de la geografía española con actividad aduanera, fueron constituyéndose colegios, agrupaciones o sindicatos de agentes comisionistas y consignatarios de mercancías, etc., cada uno de ellos con total independencia, sin ninguna relación entre sí, con estatutos, reglamentos y tarifas diferentes, todo lo cual creaba competencias desleales que, en definitiva, iban en deterioro del comercio y la profesión.
Por otro lado, la profesión de Agente de Aduanas iba adquiriendo tal importancia ante la Administración, con beneficio para la misma y para el comercio, que ambas partes, Administración y Agentes de Aduanas coincidían en los mismos intereses: en una colegiación oficial común para todo el territorio nacional aduanero, que unificara estatutos y tarifas.
Los antecedentes del Colegio de Irun se remontan al 7 de marzo de 1923, día en el que se firma el Acta de Constitución del Colegio Oficial de Agentes y Comisionistas de la Aduanas de Irun, al amparo del Real Decreto de 11 de noviembre de 1922, por el que se autoriza la constitución de los Colegios Oficiales en aquellas localidades en las que exista Aduana y ejerzan más de cinco Agentes. Esta iniciativa contó con la participación de 76 Agentes de Aduanas.
Podemos asegurar que, en esos tiempos, no fueron muchas las familias irunesas en las que hubiese algún miembro cuya vida profesional o laboral no estuviera relacionada con los servicios aduaneros y su infraestructura.
Los presidentes del Colegio, desde su fundación hasta la fecha han sido:
- Eduardo García Herrería (1923 – 1924)
- José María Berástegui Echevarría (1924)
- Eugenio Angoso Rojas (1924 – 1927)
- Eloy Iglesias Pablo (1928 – 1950)
- Hilario Paradís Iruretagoyena (1950 – 1975)
- Narciso Iglesias Andrés (1976 – 1979)
- Abdón Francés Querejeta (1980 – 2002)
- Juan Ramón Santamaría Merino (2003 – 2018)
- Martín Visiers Lecanda (2019 – )
En esta breve historia no podemos dejar de hacer referencia al transporte por carretera, ya que en los primeros años de la década de los 60 comienzan a recibirse en la Aduana de Irun numerosas mercancías, procedentes del transporte por ferrocarril, transportadas en camiones ya que este nuevo modo permitía la carga y descarga de las mercancías en los lugares de origen y destino, es decir, en las mismas fábricas.
En este sentido hay que señalar que la Aduana de Irun no se encontraba preparada para absorber los camiones que recibía en sus instalaciones por lo que se decide construir una nueva Aduana TIR, con una capacidad para 800 camiones diarios, que fue inaugurada en 1968. Con el tiempo este recinto aduanero resultaría también insuficiente y termina naciendo, en 1983, la Sociedad ZAISA, enclave en el que se sitúa actualmente la sede del Colegio.
En 1986 España se integra en el Mercado Común y llegan los días de gran movimiento aduanero, con una bonanza económica que favorece a todos los sectores de la sociedad irunesa alcanzando los tráficos que pasan por nuestra frontera magnitudes nunca conocidas. El Mercado Común desemboca en 1993 en el Mercado Único, lo que significa que las mercancías que circulan dentro de la Comunidad ya no tienen necesidad de realizar trámites aduaneros, quedando nuestra labor relegada al despacho de las que sean objeto de comercio con terceros países, no comunitarios. En consecuencia, el desastre que se produce en tantos y tantos centros de despacho europeos afecta también a Irun.
ZAISA, que por aquel entonces funcionaba ya a pleno rendimiento, va a suponer, si no a una solución total, sí al menos una aportación de elementos fijos que palíen la situación aprovechando la línea tradicional de flujos del transporte que pasaban por Irun, haciendo que su manipulación, almacenamiento, distribución y, cuando la ocasión requiera, el despacho aduanero siga realizándose en nuestra plaza.